Por Alexander Gómez
En una emotiva presentación realizada en el Centro de Motivación Kenji, el reconocido conferencista colombo-japonés Yokoi Kenji desafió la presión social sobre el éxito temprano y desmontó el mito de la decadencia al llegar a la madurez.
«La verdad es que los primeros 50 años de tu vida no son la vida en sí misma, son la preparación, son la escuela, son el entrenamiento obligatorio para lo que realmente importa», afirmó Kenji durante su intervención, al tiempo que remarcó que las primeras cinco décadas funcionan como un proceso de acumulación de experiencias para hallar un propósito auténtico y libre de las urgencias de la juventud.
El motivador instó a los asistentes a abrazar el paso del tiempo con dignidad y sin intentar aferrarse al pasado, recordando que «ser joven es hermoso, pero ser maduro es poderoso».
Apoyándose en referencias históricas como Confucio, Miguel Ángel o Nelson Mandela, quienes alcanzaron hitos trascendentales en la segunda mitad de sus vidas, Kenji enfatizó que la experiencia acumulada otorga la nitidez necesaria para afrontar el futuro con firmeza.
«A los 50 las máscaras se caen, las pretensiones se desvanecen […] y lo que queda es autenticidad», concluyó el conferencista.






















