Por Alexander Gómez
Carlos Baerga, dos veces elegido al Juego de Estrellas de las Grandes Ligas y uno de los referentes históricos del béisbol puertorriqueño, encontró en su familia la motivación para enfrentar una de las etapas más difíciles de su vida después del retiro.
El exintermedista reveló que llegó a pesar 318 libras, con niveles de colesterol superiores a 320, y que estuvo cerca de sufrir dos ataques cardíacos antes de someterse a una cirugía bariátrica.
“Mi hijo y mi esposa se reunieron conmigo y me dijeron: papá, mira eso, tenía ya dos nietos. Esos dos nietos no te van a disfrutar”, relató Baerga al recordar la conversación que lo llevó a tomar la decisión de cambiar su vida.
El exjugador de Cleveland explicó que durante esa etapa enfrentó dificultades físicas y emocionales, pese a que continuaba asistiendo al gimnasio y caminando diariamente.
“Estaba cansado en todo momento, me quedaba dormido en todos los lugares, tenía una apnea del sueño, pero feo”, expresó.
Tres años después de la operación, Baerga asegura que recuperó la energía y disfruta una nueva etapa dedicada a sus hijos y nietos.
“Estoy aquí, estoy acá. Cuando no estoy en el parque, estoy con mis nietos, porque es lo que disfruto hacer y le doy gracias a Dios por esa decisión”, afirmó.
Al recordar sus comienzos, Baerga atribuyó buena parte de su desarrollo profesional a la disciplina de su padre, quien lo preparó desde niño para competir contra jugadores mayores.
Incluso jugó en la categoría Doble A de Puerto Rico a los 15 años y recibió una oferta para firmar profesionalmente mientras tenía la posibilidad de estudiar en la Universidad Estatal de Florida.
“Mi papá me entrenaba de una manera como si yo fuera una máquina. Yo corría en pistas, corría en la playa, nadaba en la playa”, recordó.
También contó que sus primeros 10 turnos en el béisbol profesional terminaron en ponches, pero el consejo de su padre fue determinante para permanecer en Estados Unidos y continuar trabajando.
“Él quería que yo tenía que trabajar para ser el mejor”, dijo sobre la filosofía que marcó su formación.
Baerga, quien tendrá su número retirado por los Senadores de San Juan, también dejó un mensaje para las nuevas generaciones: la preparación, la perseverancia y la capacidad de superar los fracasos son fundamentales para alcanzar el éxito.
“El que trabaja fuerte tiene derecho a triunfar”, sostuvo Baerga en el podcast de Jay Fonseca.
El exintermedista, que también cuestionó la excesiva dependencia del jonrón y de la analítica en el béisbol moderno, considera que el juego debe recuperar elementos como el contacto, la velocidad y la ejecución.
Para Baerga, su historia dentro y fuera del terreno tiene una enseñanza común: no rendirse ante las dificultades y valorar aquello que realmente importa.





















