Por Alexander Gómez
Wilfrido Vargas considera que su mayor legado no está únicamente en sus canciones, sino en las generaciones de músicos e intérpretes que ayudó a formar y que posteriormente construyeron sus propias carreras.
A sus 77 años, el veterano merenguero reivindicó una trayectoria de más de cinco décadas y destacó el paso por su orquesta de figuras como Rubby Pérez, Eddie Herrera, Sandy Reyes, Jorge Gómez y Micky Taveras.
“Tenían que irse todos, obligatoriamente. Porque llega un momento en que cada generación trae lo suyo”, afirmó. The King a Tony Dandrades para !Que Bien TV ! su canal en Youtube.
Para Vargas, el verdadero significado de trascender consiste en sobrevivir “a los tiempos, a las generaciones, a las modas, a los estilos”, y considera que esos artistas representan parte fundamental de la huella que deja su obra.
Ese legado también está condensado en “Wilfrido es Wilfrido”, un álbum de 17 canciones que le tomó ocho años completar y que describe como el disco de su vida, porque reúne su historia, talento, personalidad y pasión por la música.
Vargas, quien comenzó su formación musical desde los seis años en Altamira, Puerto Plata, asegura que no piensa retirarse y que continuará creando mientras tenga vida. “Yo no me retiro. Es que eso no es posible”, dijo.
“Es cuando deje de respirar”. Más que mirar hacia el final de su carrera, el artista insiste en mantener vigente el merengue y en que su obra continúe sirviendo como puente entre generaciones: “Hablemos de música. Hablemos de hacer que nuestro género crezca”.





















