Por Alexander Gómez
The Undertaker recordó el momento en que creyó haber lesionado gravemente a Hulk Hogan durante su combate por el Campeonato Mundial en Survivor Series 1991, después de aplicarle un tombstone piledriver.
Hogan le había advertido antes de la lucha que tenía problemas en el cuello y le pidió especial cuidado. “Te prometo que tu cabeza nunca tocará la lona”, le respondió The Undertaker.
Durante el combate, The Undertaker ejecutó el movimiento sobre una silla y, al escuchar a Hogan gritar “Oh, brother, you got me”, entró en pánico.
“Acabo de lisiar a la gallina de los huevos de oro”, pensó, según relató a Snake Wrestling
Hogan fue atendido tras bastidores y posteriormente trasladado a un hospital, mientras The Undertaker temía haber cometido un error que podía costarle el campeonato y su puesto en la empresa.
Días después, The Undertaker revisó la grabación y comprobó que la cabeza de Hogan nunca había tocado la silla.
Cuando le preguntó qué había ocurrido, Hogan le explicó que la presión de la maniobra había sido suficiente para torcerle el cuello.
“Me tenías tan apretado que cuando caí no tenía espacio para moverme y eso me torció el cuello”, recordó The Undertaker que le dijo Hogan.






















