Chiloé, Chayanne y el inexplicable caso del “doping we”
Por Luis Rafael Madera
Lunes, y yo sigo aquí… aquí en Castro, Isla Grande de Chiloé… a las 7:00 cuando abandoné el sobre estaba a siete grados de centígrados… nublado y decía que llovería poco. Ya cayó el primer chapuzón. No pasaremos de 10 en todo el día. En la noche bajó a cinco.
La Agustina acaba de salir para el jardín. Ayer almorzamos curanto, donde Augusto, mi consuegro. No pude con el segundo plato de lo suculento que estaba. No cené; el ácido úrico debe estar volando.
Amanecí como Chayanne: <mi cuerpo, mi mente, y mi alma, ya no tienen conexión>.
Hace 47 años el ciclón David pasó por Santo Domingo… lo barrió todo. Las imágenes fueron impactantes. Más de 3,000 fallecidos, mal contados.
Yo y toda mi familia en la terraza de mi casa, en el ensanche La Fe, cayeron tres cocoteros que estaban en el patio, pero los dos pinos y una mata de mangos sobrevivieron. Dos días después me reintegré a mis obligaciones en el Listín Diario.
El sábado pasé por una entrevista virtual de trabajo. Me pasó esto:
- nivel de inglés?
- lo hablo como nativo. Altísimo no podría
- traduzca doping
- ¿no podría tener mejores preguntas?… porque lo suyo es muy sencillo. Dopaje.
- Por favor, use doping en una frase
- tin Marín de doping we… cucara macará titiri fue…
No me han vuelto a llamar.






















