Por Alexander Gómez
El debut del Caballero Negro del Cibao, en 1980, marcó un punto de inflexión en la lucha libre dominicana y abrió paso a una nueva generación de figuras que buscaba disputar el protagonismo a estrellas como Jack Veneno, El Puma y el Príncipe Sabú, recordó Puma Junior.
“Cuando entra el Caballero Negro, cambia la revolución de la lucha libre”, afirmó Puma Junior al recordar la llegada del luchador oriundo de Santiago de los Caballeros. Según su relato, el impacto del nuevo competidor trascendió rápidamente la región del Cibao y comenzó a sentirse también en Santo Domingo.
Puma Junior explicó que su padre, El Puma, veía en el Caballero Negro a un potencial sucesor de las grandes figuras de la época.
“El único dominicano que tuvo acto para pasarle la faja de campeón mundial semicompleto era el Caballero Negro”, afirmó al referirse a la confianza que existía en sus posibilidades de alcanzar un título mundial.
“En el 81, 82, algo así, el Caballero Negro estaba predestinado por Arcadio Di Labrito y por el Puma a ser el ídolo de la República Dominicana”, agregó Puma Junior al ser entrevistado por Bobby Rap para el podcast de Lucha Libre y Más.
Para entonces, sostuvo, su popularidad ya había dejado de ser exclusivamente cibaeña: “Su nombre llenaba el Cibao, pero su nombre también llenaba la capital”.






















