Por Alexander Gómez
Rafi Cartagena llevó desde Colombia una canción con un destino definido: que Johnny Ventura la grabara para su nueva producción. Pero cuando llegó el momento de entrar al estudio en San Juan, Puerto Rico, Ventura tomó una decisión inesperada que terminó colocando el tema en la voz de Roberto del Castillo.
Cartagena había escogido personalmente la canción para Ventura y se la entregó con la intención de que formara parte de la siguiente producción del merenguero. La oportunidad llegó durante un viaje del Combo de Johnny Ventura a Puerto Rico, donde el grupo tenía previsto trabajar en los estudios de Wapa TV.
Todo estaba preparado para la grabación. Ventura tomó la canción que le había entregado su disquero y, en lugar de grabarla él mismo, se la pasó a uno de sus cantantes.
“Grábate eso”, le dijo Ventura, según el relato de Luisín Martí presentado en el segmento “Así se hizo Música”. en Noche Duerma, que se transmite durante la semana en RTVD, Canal 4 de Santo Domingo.
Cuando Cartagena llegó al estudio y observó quién estaba grabando el tema, no pudo ocultar su sorpresa. El productor esperaba escuchar la voz de Ventura y descubrió que la canción estaba siendo interpretada por otro integrante del grupo.
“Pero esa canción yo te la di para que la grabaras tú. Fue para ti que yo la escogí”, reclamó Cartagena a Ventura.
La respuesta del líder del Combo no dejó dudas sobre su decisión: “No, ese tema lo va a grabar ese muchacho”.
Ese “muchacho” era Roberto del Castillo, quien terminaría convirtiendo la canción en uno de los éxitos de su etapa con Johnny Ventura. El tema, “La competencia”, quedó asociado a la voz de Del Castillo y pasó a formar parte de las canciones recordadas de aquella época.
La historia también quedó ligada a una frase que alcanzó gran popularidad alrededor de la canción y que durante años fue utilizada por el comunicador y presentador Corporán de los Santos: “Pórtame”.
La anécdota es una muestra de cómo, en la música popular dominicana, una decisión tomada casi de manera improvisada dentro de un estudio podía cambiar el destino de una canción y convertirla en un éxito para un intérprete distinto al que originalmente había sido escogido.






















