Por Alexander Gómez
Joan Jackson tenía 31 años cuando presenció el paso de la caravana del presidente John F. Kennedy por Dallas el 22 de noviembre de 1963.
Décadas después, la mujer, ahora de 94 años, fue identificada en imágenes del recorrido y compartió con un museo sus recuerdos de aquel día.

Jackson aparece en una de las filmaciones con un pañuelo en la cabeza mientras sostiene al hijo de tres años de una amiga que la acompañaba. “Fue simplemente un escenario tan hermoso para mí verlo pasar”, recordó.
Jackson también conservó el pañuelo que llevaba aquel día, que ahora será exhibido como parte de la colección del museo.
El historiador Stephen Fagan recogió su testimonio como parte de un proyecto de historia oral destinado a preservar las experiencias de quienes vivieron el acontecimiento.

“Los mayores ya no estaremos aquí por mucho tiempo. Creo que los jóvenes necesitan saber lo que pasó”, dijo Jackson. “Fue un impacto tan grande”.
El recorrido de Kennedy por Dallas había sido anunciado previamente en los periódicos, por lo que Jackson y su amiga acudieron a observar la caravana.
El buen tiempo permitió que el vehículo presidencial avanzara con la parte superior descubierta, mientras los espectadores se concentraban a lo largo de la ruta.
Una amiga de Jackson tomó fotografías del paso de la comitiva, imágenes que con el tiempo ayudaron a reconstruir la presencia de quienes estuvieron allí.
Para Jackson, aquellos recuerdos permanecieron intactos durante más de seis décadas.

Su hija fue quien contactó al museo después de reconocer a su madre en una de las filmaciones del desfile.
El testimonio permitió poner nombre y contexto a una de las personas que quedaron registradas en las imágenes de uno de los acontecimientos más documentados de la historia estadounidense.
“Fue tal impacto”, recordó Jackson al hablar del momento en que la caravana presidencial se convirtió en el escenario del asesinato de Kennedy.






















