Por Alexander Gómez
Ángela Carrasco llegó a un casting de Jesucristo Superstar simplemente con la intención de demostrar que podía cantar, pero salió de aquella prueba convertida en María Magdalena y con una oportunidad que marcaría para siempre su carrera.
La artista dominicana recordó que más de 1.000 personas se presentaron a las audiciones para la producción que protagonizaría junto a Camilo Sesto, pero ella nunca pensó que sería elegida.
“Yo nunca me imaginé que a mí me iban a dar ese papel”, confesó Carrasco durante una entrevista con Bertín Osborne.
La cantante explicó que su familia fue determinante para animarla a presentarse y que acudió a la prueba sin medir el alcance que tendría aquella decisión.
“Siempre mi familia fue: ‘Ángela, pero venga, ve, tal’. Siempre me animaban”, relató. Carrasco recordó además que su relación con Sesto durante la obra tenía una particularidad: “Yo nunca lo vi en las distancias cortas.
Él siempre estaba en la distancia media”, dijo entre risas al evocar las escenas en las que compartían escenario. Aquel papel la colocó junto a una de las grandes figuras de la canción española y abrió una etapa decisiva en su trayectoria.
La cantante dominicana contó en El Show de Bertín que mantiene su vida entre Madrid y la República Dominicana, donde viaja con frecuencia para reencontrarse con su gente y sus raíces.
Además de preparar un nuevo trabajo discográfico con esa voz tan reconocible que demostrará a capella, la artista vuelca su pasión en la enseñanza con sus dos academias de canto y baile que es una herencia del gusto musical de sus padres.






















