Por Alexander Gómez
La exluchadora dominicana Migdalia del Rosario (Amarilis) relató que, según su versión, Jack Veneno la golpeó con una correa durante una presentación en el estadio de beisbol de La Vega, después de que ella rechazara un acercamiento sentimental del estelar luchador.
Amarilis negó haber mantenido una relación con Veneno y explicó que el episodio ocurrió cuando ella se encontraba manejando a otros luchadores y Veneno apareció sin estar programado para participar.
“Él subió y me dio una pela con una correa de estas de hacer ejercicio, pero él la puso del lado de la hebilla”, contó Amarilis durante una entrevista con Juan Carlos Albelo para Trayectoria.
La exluchadora también describió a Veneno como una figura con gran influencia dentro de Dominicana de Espectáculos y afirmó que, desde su perspectiva, utilizaba las rivalidades entre los integrantes de la empresa para mantener el control.
“Él ponía al mismo luchador en contra de uno del otro”, dijo Amarilis. Sus declaraciones forman parte de su testimonio sobre la relación profesional que mantuvo con una de las principales figuras de la lucha libre dominicana, cuya empresa y trayectoria están documentadas como elementos centrales de la época dorada de ese espectáculo en el país.
Amarilis también recordó recordó las difíciles condiciones en que desarrolló su carrera en la lucha libre, marcada por lesiones, bajos salarios y ausencia de seguro médico para los protagonistas del espectáculo.
“Nosotros no tenemos seguro, no tenemos nada”, afirmó Amarilis, quien relató además que algunos compañeros sufrieron lesiones graves y que incluso hubo casos de luchadores que murieron después de recibir fuertes golpes.
Amarilis también repasó su llegada al mundo de la lucha libre, inicialmente como manejadora de luchadores y posteriormente como competidora, después de recibir entrenamiento de Relámpago Hernández.
Recordó que llegó a recibir 22 silletazos durante un combate y permaneció alrededor de 10 días sin poder ver.
Sobre la remuneración, señaló que los pagos eran bajos pese a que el espectáculo llenaba estadios: “Yo fui una de las que mejor gané”, dijo, antes de revelar que llegó a cobrar cerca de 200 pesos por evento, mientras otros luchadores recibían cantidades mucho menores.






















