Por Luis Rafael Madera
Vuelve el Baloncesto Superior del Distrito Nacional al Palacio de los Deportes, en la jornada inaugural Mauricio Báez se topará frente a San Carlos, campeones y subcampeones de la pasada versión.
Mis admiradores confundidos se encierran en que <no hablo bien de nadie o nada>, otros en que <todo tiempo pasado ha sido mejor>, y no es así.
Vivimos en un país que se degrada todos los días por apetencias individuales y de grupos políticos, de un crecimiento de la deuda social imparable, de miles de promesas incumplidas, del no hacer cumplir las leyes y mandatos oficiales. En todos los órdenes de nuestra sociedad.
La actividad del Baloncesto Superior inició un verano hace 52 años, ahora no tiene, como los servicios públicos de Radio Guarachita: <una hora fija para ser pasados>. Lo mismo puede iniciarse en marzo como en octubre.
Consideré siempre que era el mejor escenario para la disciplina, el test definitivo para cualquier jugador, pero todo ha ido diluido, evaporado, derrumbando, a pasito lento. Mil veces torpedeando por propios y extraños.

Y esa espada de Damocles rotulada como Liga Nacional de Baloncesto [LNB] que es basura existencial. Favorecida, potencializada, agraciada, bendecida, pero que no enciende, ni arranca, ni camina.
Solo para detenernos en el presente siglo: cuatro temporadas no desarrolladas dentro de TBS: 2001, 2013, 2014, y 2020, esta última por razones del COVID-19.
¿Aparecerá una mano negra, de último minuto, que tantas veces ha inclinado el fiel final?…
Alguien se ha cuestionado si hemos tenido en el deporte, y en el baloncesto en particular, lavado de activos, tráfico de influencias, asociación de malhechores, criminalidad organizada de baja intensidad, pero mejor leamos una titular de prensa:
<del 50 Torneo de Baloncesto Superior (TBS Distrito 2026) en sus “Bodas de Oro”, que está dedicado a la Empresa Seaboard “Energía Limpia” y tiene en opción a la Copa BanReservas>.
Pensé y me excusan los patriotas: <¡a callar!… ¡a callar!… ¡a callar!… a callar entusiasta consecuente que ya empezó el desmédre de lo que queda>.
Torneo <del respeto>… <bodas de oro>… ¡a seguir soñando!…
Johnny Marte decía que regresaría la familia a la edificación del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, y ya ese tiene años en el barrio de enfrente.
¿Es saludable para un padre con dos dedos de frente asistir con sus hijos a observar el baloncesto?… solo los cánticos horripilan y meten miedo.
¿Y los temas musicales en las pausas?… <yo no peleo por cilantro ancho… yo no peleo por cilantro ancho… yo no peleo por cilantro ancho>.

Ocho equipos, 10 partidos por bando… ¿es esto una liga?… una segunda etapa de seis combinados, semifinales y finales. Máximo dos meses de duración, concluyendo en noviembre.
Y necesariamente hay que preguntarse nuevamente: ¿es esto una liga?
Los mismos equipos de siempre, pese a todos los escándalos internos, indelicadezas que no sé sanción jamás, que ahora se callan;
Combinados que dentro de la disciplina sólo muestran músculo para el evento, pero el resto del año no producen un solo talento; entrenadores formativos sin preparación y mucho desinterés.
Los que trabajan olvidados hasta por sus propias organizaciones.
Competencia de hombres pequeños, sin crecer en centímetros, ni desarrollo individual; si bien un partido lo gana quien encesta un tanto más que el rival, lo que se aprecia es un hipódromo; el balón corre con prisas y sin pausas.
Valen los anotadores, pero el juego es más que anotar.
En la gestión de Uribe Vásquez un solo <campamento de altura>, y muchos de los participantes de estatura fuera de parámetros.
Y así nos atrevemos a decir: <el baloncesto dominicano vive su mejor momento>.
Como la propaganda del Banco de Reservas: < ¡somos invencibles!>… una incógnita que me gustaría despejar: invencibles sin educación, sin cultura, sin una ingesta calórica adecuada. ¡No seamos pendejos!
¿Ha pensado usted en quienes tienen las gerencias de los equipos?… ¿los vuelos profesionales de esos sujetos?… ¿la calidad de los entrenadores?… ¿las estructuras de los clubes participantes?
… alguien que tenía un espacio de deportes me envía una nota, que considero acertada, pero lleva incluida un error ortográfico: <Cristóbal Marte tiene razón, el movimiento clubistico no está preparado para el deporte profesional>.

Hemos llegado al punto en que nuestros principales atletas no juegan las compítete vías domésticas.
¡Y ahora llega Tatico!… Edwin Castillo es el flamante titular de la Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional [ABADINA]… ¿tan bajo hemos caído?… para ser generosos: un ñame con boca, ojos y pies.
Tatico, un tipo que nunca ha sintonizado, ni siquiera si se le colocara una <antena poli direccional de 360 grados>. Pero también un animal doble, él se considera: <un tigre queriéndose vestir como un león>.
¿Quién respalda a Tatico?… a Roberto Ramírez, el de ese mamotreto que es FEDOCLUBES; Rafael Uribe, presidente de FEDOMBAL; Leo Corporán, quien ha movido los hilos de ABADINA por décadas; perro de presa de Diego Pesqueira, o una mixtura de todos.
Por cierto, Tatico: ¿sigues tomando el mobiliario de la entidad para tus actos particulares?
El Comité Organizador de esta versión está a cargo de Andrés Bautista [Porfirio Andrés Bautista García] ministro administrativo de la presidencia…
Cuando cierre este círculo cuando volverá por el Palacio de los Deportes. José Ignacio Paliza, ministro de la Presidencia, 2025; Joel Santos Echavarría, ministro de Energía y Minas, 2024; Santos Echavarría, 2023, entones ministro de la presidencia.

Eduardo Sanz Lovatón, Yayo, 2022, entonces director de Aduanas; José Ignacio Paliza, 2021; José Ramón Peralta, ministro administrativo de la Presidencia, 2019; todo es de acuerdo al gobierno de turno.
¿Políticos cómplices del dispendio o interesados en el fomento de la disciplina y el éxito de la justa?
¡El baloncesto dominicano!… ¡el baloncesto distrital!… el movimiento deportivo… ¡aaaaaaay!… me conformaría con que existiera en esos ámbitos responsabilidad, honestidad, solidaridad, equilibro, solvencia moral.






















