Por Alexander Gómez
Diez años después de su muerte, Hatuey De Camps es recordado por sus familiares no solo por su trayectoria política, sino también por la cercanía que mantuvo con su esposa y sus 10 hijos.
Durante el episodio especial de Ser Humano TV que conduce Marianela Nuñez los sábados a las 11:00 PM por Teleantillas y YouTube, su esposa Dominique Blühdorn y sus hijos Dominique, Gabriela, Andreas, Olivia, Milagros, Alexandra, Álvaro y Luis Miguel, abrieron su corazón para revelar al padre cariñoso,
Bluhdorn recordó que De Camps procuraba mantener una rutina familiar que incluía almuerzos diarios en casa y conversaciones por las noches.
También destacó su disposición para compartir experiencias con sus hijos y organizar viajes improvisados por distintos lugares del país.
“Era un esposo muy entregado a la familia y a la política, que era su otra familia”, dijo.
Según su esposa, De Camps también apoyaba su trabajo en el arte, la cultura y la educación y buscaba espacios para compartir con ella y con sus hijos.
Sus hijos coincidieron en señalar que su padre fue una figura muy presente en sus vidas.
Andreas de Camps relató que De Camps se mantenía pendiente de cada uno, incluso cuando alguno se encontraba fuera del país, mientras que Gaby de Camps lo describió como un padre firme, exigente y protector.
“Muchas personas no conocieron a esa versión que vivió dentro de nuestra casa”, afirmó al destacar el carácter sentimental y cariñoso que mostraba en el ámbito familiar.
Uno de los recuerdos más emotivos correspondió a Olivia de Camps, quien contó que su padre procuró proteger la infancia de sus hijos incluso mientras enfrentaba una enfermedad y recibía quimioterapia.
Recordó que después de algunos tratamientos viajaba con ellos y participaba en actividades familiares, incluyendo visitas a Disney World y recorridos en los que se montaba en las atracciones junto a sus hijos.
“Yo ni me recuerdo que él estaba enfermo”, dijo Olivia, al explicar que De Camps se concentraba en crear recuerdos y evitar que sus hijos vivieran su enfermedad como una carga.






















