Por Luis Rafael Madera
Son las 10:00 de la mañana en Castro, Isla Grande de Chiloé [Ago.27.2026] la temperatura está en 9 grados centígrados; la sensación térmica es de 6 grados… ¡la creta!… dirían en mi cibaeño campo.
El servicio meteorológico afirma: <llovizna>… frente al ventanal desde donde observó está cayendo un diluvio. El ganado de don Augusto, mi consuegro, recogido; el viento silva con elegancia, pero incesante. La humedad relativa del aire en 90 por ciento.
Encontré para mi primer desayuno un pan con chicharrón, que suplicaba: ¡cómeme!… lo calenté, preparé café… y al pan no lo vi más… ¿qué le habrá pasado?
Ayer supe que una de las iglesias más impresionantes de Chile es la de san Saturnino, en Santiago… ¿la habrá visitado nuestro flamante canciller?… porque Ito Bisono llegó a Santo Domingo hablando plumas de burro de los templos católicos chilenos, después de acompañar a Luis Abinader a la toma de posesión de Kast.
¿Cuántos templos visitó en dos días?…
Por cierto, tenemos una administración plagada de <turquitos>, léase: sirios, libaneses y palestinos, pero Bisono, en su primer acto oficial, recibe a un rabino que vino desde New York e inicia la lucha contra el anti sionismo vernáculo.
La presencia judía es imperceptible en las calles dominicanas, añinas 2,500 personas… comercialmente han tenido más músculo, pero muchos ya buscaron otros horizontes. Lo puedo afirmar, el rabino [Shimon Pelman] vivía a mi lado, patio con patio… tipo interesante, buena conversación, lo encontraba muy sencillo.
A mí me gusta la catedral de Castro; <Viaje al fin del mundo> de RTVE empezó su capítulo final de la edición pasada ahí.
El martes llegaré a Puerto Varas donde nació Agustina, ciudad típica alemana en el sur de Chile, tiene una catedral que de solo mirarla se te tatúa en el corazón. Está escribiendo uno que no es fervoroso.
Hay una iglesia que está en Pargua, a minutos de tomar el transbordador que cruza el estrecho de Chacao, que algún día visitaré. Aquí en la Isla Grande la iglesia de Tenaún te arranca los pelos de la imaginación solo de observarla.
A escasos metros la Casona Bahamonde-Werner, casa de veraneo un presidente chileno, de los tiempos de mis abuelos. En Tenaún, según me contaron, está activo el restaurante más antiguo de Chile; unos 130 años.
De mi visita al cementerio aún no he dicho nada, algo llevo escrito, dejaré estas líneas, como adelanto.
Entre mis cuestionamientos, evocaciones, melarchías y morriñas sentí un golpe profundo en el abdomen, un gancho de derecha, un jab al mentón, y cuando saqué los guantes para devolver cada porrazo, cada guaspirolazo, estos se convertían en un pañuelo para ahogar unas lágrimas que se asomaban.






















