El Club Atlético Licey recibe el año nuevo con dificultades en sus oficinas administrativas luego que el Tribunal Superior Administrativo dejara sin efecto la expulsión de más de 50 socios.
Durante varios años este conflicto se ventiló en los tribunales hasta que esta semana la justicia revocó esas expulsiones al tiempo que dejó sin efecto varias asambleas celebradas por la actual directiva.
Según una fuente a la que eldekano.com tuvo acceso, la discordia a lo interno del Club Atlético Licey empezó a agudizarse tras la llegada del actual tesorero de esa organización Miguel Angel Fernández.
Esta situación sumada a las recientes denuncias de los propios fanáticos liceistas de supuestas mafias en las ventas de boletas, caracterizan la incertidumbre en el equipo azul que actualmente compite en el Round Robin por un puesto en la Serie Final.






















